jueves, 19 de octubre de 2017

RESEÑA (by MB) ::: UNA ESPOSA PERFECTA - Katherine Scholes



Título original: The perfect wife
Autora: Katherine Scholes 
Editorial: Planeta
Traducción: Julio Hermoso
Páginas: 496
Fecha publicación: octubre 2014
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Precio: 5,65 euros
Diseño de cubierta: Fotocomposición gama, sl



 
1948. Kitty Hamilton llega a Tanganica con grandes expectativas hacia su nueva vida. Una emocionante aventura al otro lado del mundo puede ser justamente lo que ella y Teo necesitan para recuperarse del escándalo que casi acaba con su matrimonio. 

Ella está dispuesta a adoptar el rol de la esposa perfecta, pero sus sueños pronto se empiezan a empañar. En esta tierra salvaje y extraña, donde se enfrentan distintos poderes, el cerebro no siempre puede controlar al corazón. Las viejas heridas resurgen y se encienden nuevas pasiones, y Kitty y Teo se enfrentan a emociones que les llevan más allá de lo que nunca hubieran pensado. Una lucha entre el deber y el deseo, entre los celos y el amor, entre el compromiso y la libertad. Un canto a la necesidad de seguir los dictados del propio corazón, te lleven a donde te lleven.



Una esposa perfecta es lo mismo que decir una esposa que vive de espaldas a  su realidad. Es la esposa encorsetada, donde el deber ser es antagónico del querer ser, cuyas renuncias son constantes y solo alcanza la perfección cuando cede parcelas de sí misma cada día en pos de un no sé qué llamado respetabilidad y apariencia, pasaportes necesarios para la sociedad en la que quiere encajar.

Kitty Hamilton aspira a ser esa esposa perfecta, título que por lo visto todavía no ha alcanzado y que, por alguna mancha en su expediente matrimonial, está lejos de alcanzar... y más si a ello le sumamos la dificultad de querer ser la esposa de un aristócrata inglés.

Kitty nació muy lejos de las grandes cunas aristocráticas. Australiana, con una sensibilidad especial para la pintura, se queda con toda la herencia de la familia para poder desarrollar esa habilidad o don. Para ello se traslada a Inglaterra, donde durante un tiempo se dedica a su pasión hasta que conoce al piloto Theo Hamilton. Al principio le parece que es la guinda a su maravillosa vida, pero pronto se da cuenta de que intentar encajar en un mundo lejos de tu cuna y ambiente supone un abanico de renuncias, y una de ellas es vivir ajena a todo tipo de sentimientos, pues cada error, por insignificante que parezca, se paga con indiferencia y olvido.

Aun así, siempre hay esperanza para Kitty. La puerta que conduce a ella se le abre cuando viaja a Tanganica para encontrarse con su marido. Allí querrá empezar una nueva vida, lejos de los ambientes claustrofóbicos que la han marcado y borrado. Pero en el momento en que Kitty pone un pie en esta tierra, es consciente, o percibe, que todo lo que había soñado y a lo que había aspirado no se corresponde en nada o casi nada con su nueva o no tan nueva realidad. Al final, ¿no es eso una de las cosas que tiene el colonialismo? Implantar un trozo de tu sociedad, sí o sí, viviendo de espaldas a una realidad, queriendo explotar y dominar en pro de un derecho que tú te das... en fin, no sigo por ahí, que me conozco.

Volviendo a Kitty y su historia, ella cambia de paisaje pero no cambia de sociedad; el marido ausente sigue siendo el mismo, y la sociedad encorsetada y cerrada le ha seguido hasta estas tierras lejanas. Así, aunque viva muy lejos de Inglaterra, Inglaterra no vive lejos de ella, pues el Plan de Maní de Tanganica supone, además de otras cosas, que todos los ingleses que trabajan en él no renuncien a su estilo de vida inglés, a sus normas ni a sus principios, aunque para ello vivan de espaldas a una naturaleza y  a una realidad.

Por tanto, Kitty se ve sumergida en una burbuja, donde su día a día es copia del anterior, su nueva vida es también copia de su vida anterior, y donde la posibilidad de redimirse se ve anulada cada día entre cafés solubles, refrescos, vidas ausentes y los no baños en la piscina del club social.
Pero todavía no está perdida para el mundo; conserva algunas dosis de aquella sensibilidad y creatividad que un día la inspiraron para ser una gran pintora. En el momento en que mira al otro lado de la verja, se despliega ante ella un paisaje inmenso, con una naturaleza primigenia cuyos habitantes viven en relación y sintonía con el mismo. A partir de ahí,  Kitty debe elegir entre el deber de ser una buena esposa o el querer seguir siendo ella misma... la pintora que observa y al mismo tiempo se involucra en una sociedad a la que mira de frente, aunque para ello tenga que renunciar a su jaula de oro.

Reconozco que al principio la protagonista me resultaba un tanto cansina; tanto decir que quiere ser una buena esposa, que está enamorada de su marido, que quiere encajar... todas estas retahílas me aburrían un poco. Pero como lo último que se pierde es la esperanza, esta me decía que al final Kitty encontraría su camino, así como su lugar en el mundo... cosa que se va animando en el momento en que conoce a Taylor, su guía y mentor en ese nuevo mundo.

Nuestra protagonista al final se verá en la disyuntiva de querer seguir con su vida de acuerdo a los cánones marcados o, de alguna manera, ser capaz de desprenderse de esa pátina social y vivir como Kitty, la pintora australiana, libre de corsés y normas que la anulan.

Una esposa perfecta es, por tanto, la historia de una mujer que quiere empezar una nueva vida en un lugar impresionante y lejano, donde se entremezclan hechos históricos con retazos románticos, encajando esta historia en el subgénero romántico de la novela lanscape. Así, al mismo tiempo que conocemos y saboreamos una buena historia romántica, tenemos la posibilidad de viajar a lugares lejanos del pasado, donde Una esposa perfecta, de Katherine Scholes es el vehículo perfecto que nos traslada a esas tierras lejanas, perdidas en nuestra historia y en nuestra añoranza.



Katherine Scholes (1958) nació en Tanzania, hija de un médico misionero y de una pintora. Sus recuerdos de infancia son los largos safaris con sus padres y hermanos hasta zonas remotas donde su padre atendía a enfermos con el Land Rover como clínica. A la edad de diez años su familia abandonó África y se trasladó primero a Inglaterra y luego a Tasmania, donde se quedaron.  
 
Ya adulta, Katherine se mudó a Melbourne con su marido cineasta. Ambos trabajaron juntos durante años, escribiendo libros y rodando películas. Recientemente han vuelto a Tasmania, donde viven delante del mar con sus dos hijos. 
 
Además de Una esposa perfecta, Scholes es autora de cinco bestsellers internacionales, entre los que destaca La reina de la lluvia (2013).

lunes, 16 de octubre de 2017

RESEÑA (by MH) ::: LA HIJA DEL TIEMPO - Josephine Tey




Título original: The daughter of time
Autora: Josephine Tey 
Editorial: RBA
Traducción: Efrén del Valle
Páginas: 200
Fecha de publicación original: 1951
Fecha esta edición: septiembre 2012
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18 euros 
Diseño de cubierta: Tomás Frost


Las largas horas de convalecencia en la cama de un hospital pueden llegar a ser mortales para una mente despierta como la de Alan Grant, inspector de Scotland Yard. Pero sus días de tedio acaban cuando alguien le propone un interesante tema sobre el que meditar: ¿podría adivinarse el carácter de alguien solo por su aspecto? Grant se basará en un retrato de Ricardo III para demostrar que ello es posible: el monarca más despiadado de la historia del Reino Unido podría haber sido, según Grant, inocente de todo crimen.

Aquí comienza una investigación llena de conjeturas acerca de la persona y el reinado de Ricardo III, un controvertido pasaje de la historia británica que, tras haber leído esta novela, indudablemente será visto con otros ojos.


La hija del tiempo (Serie Alan Grant, 4) es, sin duda, un clásico que merece un lugar de honor en la biblioteca de todo amante de la literatura negra.

Hoy toca una detectives del siglo XX investigando un crimen del siglo XV desde la cama de un hospital sin pisar la calle. ¿Resultado? Una maravilla.

Hace poco os hablaba de mi pasión por la estirpe inglesa de los Tudor, pero os decía que en general, me apasionaba la historia de Inglaterra. Los Tudor, dentro de lo interesante que fue su reinado, es una parte sencilla de la historia. Salvo las idas y venidas de católicos y protestantes en el trono (¿para cuándo un libro dedicado a mi adorada e injustamente olvidada Jane Grey?), y la aparición en escena de María Estuardo y su rivalidad con su prima Isabel, digamos que esta parte de la historia inglesa es bastante lineal. 

Pero no se puede decir lo mismo de la situación en Inglaterra antes de que Enrique VII, el primer Tudor, llegase al trono. A finales del siglo XIV la Casa de Plantagenet llegó a su fin, comenzó la guerra de las Dos Rosas que enfrentaba a dos de sus ramas, los York y los Lancaster... y fue entonces cuando vino al mundo Ricardo III, ese personaje histórico lleno de enigmas, de preguntas sin resolver, que ha pasado a la historia como un asesino de niños, que es defenestrado por los propios ingleses hasta el día de hoy, que fue vapuleado por Shakespeare en su obra del mismo nombre... pero que, aun así, sigue siendo un desconocido, porque muchas cosas no cuadran en sus dos escasos años de reinado.

¿Quién fue Ricardo III? ¿Por qué hizo lo que hizo, o lo que dicen que hizo? ¿Por qué pasó de ser una persona adorada por su familia y los ingleses, a ser odiado por sus supuestos crímenes? ¿Realmente se convirtió en el monstruo que dicen llegó a ser? ¿Mató a sus dos sobrinos, dos niños, los hijos de su hermano, para quitarse posibles contrincantes al trono?

Vosotros diréis que a qué viene este rollo histórico. Pues viene a que esta novela, la cuarta protagonizada por el inspector Alan Grant, es una historia de detectives muy, muy especial. Tan especial, que está considerada la mejor de su género. Sí, tenemos trama policial y buscamos a un asesino. Y sí, tenemos asesinatos, crímenes, complots, traiciones, pistas falsas, grandes personajes, mentiras, verdades, misterios, rencores, falsos testimonios... pero ocurridos hace más de 500 años. Cómo me gusta irme p'atrás en el tiempo... los ojos me hacen chiribitas de la emoción :)

El inspector Grant es un detective convaleciente en la cama de un hospital, aburrido hasta el infinito y más allá, y que se considera un experto en el estudio de los rostros. Una amiga suya, Marta, le lleva retratos y fotografías de personajes históricos, hombres, mujeres, niños, para que se entretenga estudiándolos e intentando adivinar su carácter. Pero uno, solamente uno de esos retratos, llama verdaderamente su atención, y decide resolver un enigma que hace cinco siglos que espera a ser resuelto: el de Ricardo III, rey de Inglaterra y señor de Irlanda, aquel que amaba a su hermano, Eduardo IV, y al que fue fiel hasta su muerte, pero que después se obsesionó con acceder al trono y comenzó a cometer barbaridades... supuestamente. Si para ello tenía que decapitar consejeros, tirar el nombre de su madre por los suelos, encerrar a sus dos sobrinos en la Torre de Londres y luego matarlos, lo hizo... una vez más, supuestamente. 

En una sola palabra, fascinante. Grant, pidiendo favores a las enfermeras (geniales los apodos que les pone), a sus amigos, a un becario que le agencian del British Museum (y que será determinante en la investigación, porque acudirá a todos los sitios donde él no puede acudir al estar postrado en la cama además de servirle de contrapunto en todas las teorías), empieza a recopilar, amontonar, leer sin parar, libro de Historia tras libro de Historia, intentando desenredar la madeja de lo que era verdad y lo que era mentira, de lo que se omitía y lo que se exageraba, dónde estaban implicadas animadversiones personales por parte del historiador de turno y dónde el historiador de turno lo que hacía era simplemente no mojarse, hablar de oídas o repetir rumores de portería (Tomás Moro queda a la altura del betún).

Y así, apartando la morralla, desenmascarando las mentiras, tirando de hilos imperceptibles, poco a poco va apareciendo ante nuestros ojos un Ricardo III desconocido, un Ricardo III que, como pasa con muchos personajes históricos, solo conocemos por lo que nos han querido contar. Y la Historia muchas veces está escrita por los vencedores, por los que tenian intereses ocultos, por los que decidían lo que debía pasar a la posteridad. Esto ha sido así desde que el mundo es mundo y desde que el devenir de la historia se plasma por escrito.  

¿Mató realmente a sus sobrinos y los emparedó entre los muros de piedra? ¿Por qué? ¿De verdad le tenía tanto miedo la familia de su hermano? ¿De verdad estaba tan desesperado por acceder al trono? La verdad es la hija del tiempo. De este proverbio antiguo procede el título de la novela, y me parece maravilloso. Solo el tiempo, y no siempre, suele poner las cosas en su sitio, y desde la misma portada ya sabes lo que la autora quiere contarte: la verdad.

Y esto me lleva a explicaros una de las razones fundamentales por las que me ha fascinado este libro: porque me ha hecho admirar profundamente, más todavía, a su autora, Josephine Tey. Esta investigación no es una investigación ficticia. No ha cogido a su detective, ha inventado un caso para él, y lo ha resulto conforme a ella le ha parecido conveniente. No, es una pesquisa real sobre un personaje real, desglosada a base de libros reales de Historia, de investigación de campo, de desenmascarar a aquellos personajes involucrados, sus intereses, lo que hacía cada miembro de la familia en aquel momento, cómo eso cuadraba con lo que luego se contaba en los libros... Es un trabajo de investigación por parte de la autora de esos que te dejan con la boca abierta, un libro de ensayo histórico camuflado, de manera brillante, en una novela policíaca admirable y muy, muy entretenida. Ella, solo ella, es la detective de esta historia. Ella, y solo ella, desenmascara la gran mentira de Ricardo III, y solo le da la palabra a Alan Grant para contárselo al lector... ¿o no? ¿O es todo mentira y nos retrata solo el cuadro que ella quiere? 

Sobre esto último, supongo que quienes pueden hablar con conocimiento de causa son los historiadores. Yo, apasionada entusiasta de la materia (pero profana), teniendo en cuenta que desglosa con todo lujo de detalles la bibliografía utilizada (bibliografía que tira por los suelos en su mayor parte, dicho sea de paso), creo que es muy plausible todo lo que cuenta. Y vale, lo admito, soy del bando pro-Ricardo, y nunca he creído que matase a sus sobrinos, así que conmigo lo ha tenido fácil. Siempre he estado de parte de los historiadores que apuntan hacia otro culpable, el mismo hacia el que se apunta en este libro... porque sí, como en toda novela de detectives, se llega al descubrimiento del asesino (y que no os digo cuál es porque esto sigue siendo, al fin y al cabo, una investigación policial aunque nuestro detective no abandone la cama, y tendréis que leer el libro para enteraros). Quizás por eso me ha fascinado tanto la historia, porque algo que yo veía muy difícil demostrar, se demuestra que sí sería verificable y posible históricamente hablando.

Una cosa que me ha sorprendido mucho. Al menos en aquella época (la novela fue escrita a principios de los años 50), según nos quiere dar a entender la autora, los ingleses de a pie no solo estudiaban Historia... la aprendían, formaba parte de sus conocimientos. La almacenaban. Todo el mundo a quien el inspector Grant le muestra la foto o le habla sobre el tema, sabía quién era Ricardo III, lo recordaba de sus libros del colegio, y sabía que se le acusaba de matar a sus sobrinos, sabía cómo supuestamente habían muerto los niños, sabía incluso a quién se le había enconmendado el asesinato. Y todos, todos tenía su opinión sobre este rey: malvado, vil, asesino. Algo así me resulta impensable por estos lares. Llamadme descreída.

En fin, que nunca es tarde si la dicha es buena, y esta ha sido buenísima no, lo siguiente. He tardado mucho, muchísimo, en leer este libro porque soy un desastre en general y tengo demasiado pendiente esperando. Pero es una joyita para quien le interese una novela de detectives especial y diferente, además de una buena investigación histórica en general. De verdad, una joya. Y encima con la pluma de una escritora como Josephine Tey, que hace fácil lo difícil, y que da gusto leer. La sencillez con la que describe la guerra de las Dos Rosas, la simplicidad con la que nos sitúa en un abrir y cerrar de ojos en la Inglaterra del siglo XV... En escasas páginas resume un conflicto, unas familias, una época de una manera diáfana y sin artificios. Muy fan.

Termino (oigo los suspiros de alivio). Para quien le interese toda esta temática, en cuestión de series y películas hay donde escoger (la mayor o menor verosimilitud histórica de cada producción ya es otra cosa). Por poner solo unos ejemplos, desde la adaptación de la obra de Shakespeare al cine de la mano de sir Laurence Olivier, hasta un documental maravilloso que guardo como oro en paño desde que salió en el que Al Pacino deconstruye la obra del propio bardo, llamado Looking for Richard. En cuestión de miniseries tenemos The White Queen, adaptación de la novela de Philippa Gregory, nos lleva a la época de la guerra de las Dos Rosas, con Ricardo todavía como hermano del rey, Eduardo IV. Incluso hay una película británica de 2005 muy desconocida por estos lares pero que también atesoro hace años, titulada Princes in the Tower y basada en hechos reales, en la que se cuenta cómo apareció un hombre que decía ser uno de los dos niños que Ricardo III encerró en la Torre, dieciséis años después de su supuesta muerte. 

Ale, os dejo material para investigar, ver y disfrutar. Haced el favor de leer el libro quiénes no lo hayáis hecho. Y como hoy estoy que lo tiro, os informo que la editorial Hoja de Lata sacó a principios de verano otra novela de la serie de Alan Grant, El caso de Betty Kane. Yo lo recibí como regalito de cumple, así que espera a buen recaudo en la estantería. A ver si cae este mismo año :)






Aviso a navegantes: tengo una copia repetida de este libro. No es la misma edición que aquí enseño, es de bolsillo sin solapas, pero está completamente nueva (sin una sola lectura). Si alguien quiere leer el libro, se la regalo encantada de la vida. Va en serio. Si no me la pide nadie va a acabar pobre y desgraciada en una librería de segunda mano a la espera de que alguien se digne hacerle mimos, así que, sin vergüenza, si alguien la quiere... ¡¡email al canto!! :)


Josephine Tey (Inverness, 1896 – Londres, 1952) es el seudónimo de la escritora escocesa Elizabeth Mackintosh. Fue una mujer independiente y adelantada a su época; jamás se casó y empezó ganándose la vida como profesora de educación física hasta la muerte de su madre, en 1926, cuando tuvo que regresar a casa para hacerse cargo de su padre inválido. Fue entonces cuando, por pura diversión, comenzó a escribir. 
Entre sus obras más elogiadas por la crítica y el público destaca La hija del tiempo, declarada en 1990 la mejor novela de misterio de la historia por la Crime Writers’Association. 
Fue también autora de una docena de piezas teatrales  (escritas bajo seudónimo distinto: Gordon Daviot), y siempre será recordada por haber creado al inspector Alan Grant de Scotland Yard, protagonista de sus mejores historias.

viernes, 13 de octubre de 2017

RESEÑA (by MB) ::: EL ÚLTIMO REY DE ÁFRICA - José Antonio Quesada





Título original: El último rey de África 
Autor: José Antonio Quesada Coves 
Editorial: Létrame Grupo Editorial
Páginas: 330
Fecha de publicación: abril 2017
Encuadernación: rústica con solapas
Precio: 18 euros 
Fotografía + diseño de cubierta: @Fotolia.es / Antonio F. López


 
Unos macabros sucesos están ocurriendo en un hospital del corazón de África. Mientras tanto, un profesor voluntario llega a Mali siguiendo los pasos que diera su padre años atrás. El propósito de Dídac Macià no es otro que el de ayudar a los jóvenes de la zona con el desarrollo de un proyecto educativo. Allí se enamora de los paisajes, de la bondad de la gente, de la alegría de los niños e, incluso, descubre el amor. Sin embargo, se ve involucrado en una truculenta trama de violaciones, guerra y yihadismo que no le permitirá quedarse de brazos cruzados. 
 
Ambientada en el África de las primeras décadas del siglo XXI, esta absorbente novela de José Antonio Quesada Coves se adentra más allá de los hechos y presenta un sólido panorama de las riquezas y de las miserias del continente africano. Con la compra de este libro estás ayudando a la mejora de la educación en África. El 15% de los beneficios de esta novela se destinarán a que CCONG Ayuda al Desarrollo implante programas de enseñanza en este continente.

Didac Macià es uno de esos personajes que posibilita que todos los caminos se abran a la esperanza y la experiencia, facilitando así la llegada de la humanidad a rincones olvidados y blindados por las guerras y miserias de todo tipo.

¿Qué cualidades deben poseer estos personajes? Para realizar esa labor facilitadora considero que deben ser múltiples y variadas, aunque el altruismo y el desapego son dos cualidades sine qua non; sin ellas, uno no deja su zona de confort para instalarse en lo desconocido y peligroso, sin garantías ni redes de seguridad... e incluso pagándose la mayoría de los gastos y llenando la mochila solamente de sueños, lápices y libros...

Todo lo anterior lo digo con verdadera admiración, pues me sorprenden y admiran todas estas personas reflejadas en Didac Macià, que consiguen materializar sus sueños, y al mismo tiempo reciben ese baño de cruel realidad. Él, capaz de identíficar y diferenciar lo bueno de lo menos bueno, y lo menos bueno de lo terrible y sin sentido. 

Pero para desarrollar esa capacidad debe desprenderse de una dosis importante de ingenuidad, esa cualidad que, unida a sus sueños, le ha embarcado en una difícil empresa ubicada en un complicado país.  En el momento en que Didac Macià pone los pies en la tierra, es consciente de dónde y con quién se encuentra; es entonces cuando aparta sus sueños para vivir plenamente la realidad con sus correspondientes experiencias, y cuando hablo de experiencias me refiero a todas las vividas: las buenas y menos buenas.

En sus malos momentos, cuando conoce las peores, injustas y crueles cualidades humanas, también se ve reconfortado por otras que equilibran su realidad y su mente, descubriendo la bondad, la hospitalidad y el desapego en otras gentes, abandonadas y explotadas, pero que saben encontrar fuentes de alegría y cotidianidad en su día a día.

Desde nuestro sillón, aquí recogiditos y acomodaditos, observamos y entendemos, conforme avanzamos en nuestra lectura, la aventura casi suicida de nuestro protagonista... y digo suicida por la dosis de ingenuidad y desconocimiento que atesora. Tiene ilusión, firmeza y propósito, pero todo esto choca con su realidad. Durante las primeras páginas me preguntaba cuál sería el momento en el que nuestro protagonista se sacudiría esa ingenuidad para tomar conciencia del presente y de las distintas presencias de ese nuevo escenario. Aun así, los peores momentos, con las peores personas, le enseñan que incluso ahí hay esperanza... hay humanidad.

(Por cierto, el encuentro con los tuareg ha desempolvado en mi mente uno de los libros con los que tanto disfruté, Tuareg, de Alberto Vazquez-Figueroa, maravilloso libro que me hizo viajar por el desierto...)

Retomando el hilo, El último rey de Africa nos traslada a la realidad de un continente donde, en algunos países, los conflictos y las desigualdades, las guerras y el terror conviven con lo bueno de las personas, con esa inocencia primigenia que es el motor que mueve a los nuevos héroes, personas que se desprenden de su ego y se entregan a causas casi imposibles demostrándonos de alguna manera que siempre hay esperanza.

Esa esperanza queda reflejada en todos los maravillosos y diversos paisajes que proyecta el continente, retratados, en mi opinión, muy acertadamente por José Antonio Quesada Coves, pues, además de viajar, el autor, por medio de sus personajes y la narración en primera persona, teje una trama que sin duda recala en el lector, despertándole de su insensibilidad y haciéndole consciente de las nuevas realidades, aquellas que hay que mirar de frente, no de reojo, para valorar y disfrutar de la novela en todos sus términos.




  
José Antonio Quesada Coves (Elche, 1980) es licenciado en Historia por la Universidad de Alicante y trabaja como profesor de secundaria. Ha estudiado en la Escuela de Escritores de Madrid y en la Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonés. Además, es miembro de la Asociación Literaria y Cultural Escritores en su Tinta. 
 
Después de la publicación en 2014 de El tren de los sueños rotos, y de varios relatos cortos, llega su nueva novela: El último rey de África.

martes, 10 de octubre de 2017

SORTEO MAPA LITERARIO ::: LONDRES EN LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN

¡Hola a todos!

Tal y como recordaréis, cuando organizamos este verano el MES TEMÁTICO AUSTEN, todos los que participasteis reseñando uno de sus libros tuvisteis un premio. Entre los regalos que se sortearon entre vosotros, había dos mapas literarios, llamados LONDRES EN LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN, cedidos amablemente por la editorial Aventuras Literarias.

Pues bien, uno de esos mapas nunca fue reclamado por su ganadora. Intentamos ponernos en contacto con ella, jamás nos respondió... y bueno, han pasado ya casi dos meses y creemos que hemos esperado suficiente, así que tenemos el mapa esperando dueño. Fue un regalo que cedió la editorial para el homenaje y ni se nos ocurre quedárnoslo nosotras. Tampoco creemos que sea buena idea meterlo en futuribles sorteos porque somos conscientes de que no es un libro, que el tema es muy específico y que puede que no interese a todo el mundo.

Así que nada, lo sorteamos en solitario, y así quien se lo lleve, que sea porque realmente le interesa y le hace ilusión tenerlo, que además es una cucada.

Quien no sepa lo que es un mapa literario, o cómo es este en concreto, que PINCHE AQUÍ, y podrá echarle un vistazo.


 
  1. El sorteo es NACIONAL (España).
  2. Se sortea UN MAPA LITERARIO de LONDRES EN LAS NOVELAS DE JANE AUSTEN.
  3. El envío lo realizaremos nosotras. Irá certificado para evitar posibles pérdidas.
  4. El sorteo comienza hoy día 10 de octubre de 2017 y termina el 28 de octubre de 2017 a las 16:30 horas (España). 
  5. Comprobaremos todos los enlaces antes de hacer el sorteo.
  6. El ganador se dará a conocer el lunes 30 de octubre.
  7. No es obligatorio tener un blog. No podrán participar aquellos blogs que solo se dediquen a sorteos. Y si os hacéis seguidores solo para participar en el sorteo y luego os borráis, quedaréis descartados para sorteos futuros, que los habrá.
  • Ser seguidor del blog (por GFC).
  • Hacer un comentario en esta entrada diciendo que queréis participar en el sorteo.
Una vez hayáis rellenado los requisitos obligatorios os aparecerán una serie de requisitos opcionales con los que ganar puntos adicionales (hasta 29 para quien pueda rellenar todos los apartados).



¡SUERTE A TODOS Y GRACIAS POR PARTICIPAR!

viernes, 6 de octubre de 2017

RESEÑA (by MB) ::: ÚLTIMOS DÍAS DE MATERNIDAD - Montoya Jackson





Título original: Últimos días de maternidad
Autor: Montoya Jackson
Editorial: Autopublicación
Páginas: 185
Fecha publicación: mayo 2017
Encuadernación: rústica
Precio: 2,99 euros (kindle) + 5,92 euros (papel)


 
En octubre de 2016, todo parece estar a punto de estallar: una bebé de cuatro meses no deja de arañarse la cara; las elecciones gallegas y vascas borran a los socialistas del mapa; un maltratador es denunciado; el payaso de Micolor acude a la firma de la paz entre el gobierno colombiano y las FARC; una anciana quiere ser enterrada bajo tierra catalana; el kilo de calabacín está a 4,5 euros; el cambio climático es bienvenido; alguien tararea una canción de Mecano. 
Últimos días de maternidad es una cuenta atrás con retrogusto a thriller, que trata temas como la maternidad, la confusión política y la violencia machista desde una perspectiva absolutamente ácida y original.



Isabel es una de esas personas que, por suerte o por desgracia (nunca se sabe), posee una piel tan permeable que lo que a algunos les produciría una simple y molesta urticaria, a ella su sensibilidad le afecta hasta los rincones más oscuros y cerrados de su alma.

Isabel es sensible, empática, solidaria y, sobre todas las cosas, inteligente; ella es así gracias Montoya Jackson, el autor de la novela. La ha investido de todos estos atributos que, en su justa medida y equilibrio, hacen que Isabel avance permeabilizando y absorbiendo todos los sentimientos, contradicciones, desequilibrios e injusticias, provocando en ella tal estrés y desasosiego que su cabeza se sumerge en una atmósfera de ruido y descontento... y así, utilizando sus propias cualidades y recursos, podremos atisbar un poco de esperanza para Isabel.

Cuando una asume, queriendo o sin querer, todos los roles de su propia vida, de la vida de su pareja, y además se responsabiliza de una nueva vida, de alguna manera las cosas pasan factura. Al final el día solo tiene veinticuatro horas, las cuales, en los últimos cuatro meses, las ha dedicado a su bebé sin renunciar a todas las responsabilidades anteriores, a su maternidad... ella ve, siente, se rebela interiormente, pero en cierto modo no sabe delegar o rehusar alguna de esas responsabilidades. 

Su pareja Alex, denominado el fenómeno, más que fenómeno es el gran ausente de las vidas de Isabel y de su hija; está perfecta e intencionadamente desconectado de ellas. Incapaz de seducir a su mujer, se conforma con sus fantasías érotico-políticas; y así, cuando esta le pide un simple gesto, a él le da tanta pereza que prefiere seguir en su zona de confort, en su mundo, del cual no ha cedido ni una parcela para poder llegar a Isabel y a su hija... Al final todo requiere de un aprendizaje, ya sea teórico o práctico, y si no, para eso están los grandes gurús que te explicarán que si un bebé llora será por algo, pues los bebés no suelen mentir... 

Como nuestra protagonista es visionaria, inteligente y, sobre todas las cosas, superviviente a su realidad, es consciente del esfuerzo físico y psicológico que supone la maternidad. Igualmente es la que recoge la cosecha de todos estos esfuerzos, la viga maestra de su familia, la que con esa apariencia de vida ordenada se remanga para luchar contra falsas denuncias, suegras sabias, vecinos traidores, amigas un tanto neuróticas... complicaciones que una se echa a la espalda, además de las que vienen de serie con su nuevo estatus de madre.

Mientras, el ausente Alex, además de vagabundear por sus mundos y dentro de los márgenes de su comodidad y eficacia, intenta de alguna manera recuperar los terrenos perdidos.

Últimos días de maternidad es un retrato coherente y realista de nuestra sociedad, un libro que recomiendo leer. A través de frases lapidarias y profundas, absorbe todo el trasfondo político, social y económico del año 2016; así, encontramos hilados diversos fragmentos reconocibles, distintas e equidistantes ideas políticas,  maltratos ya sean de género o infantiles, la conciliación familiar, la solidaridad e insolidaridad... todo ello siempre recalando en Isabel.

En primera persona, se nos hace partícipes de su lucha, pensamientos, opiniones y sentimientos... nos habla de su maternidad, un estado que no la ha aislado del mundo sino todo lo contrario, potenciando y amplificando su sensibilidad. Es consciente de la realidad que la rodea, sobrepasando así los estereotipos trillados y desfasados imperantes en estos últimos tiempos sobre lo que significa ser madre.

Montoya Jackson, con su narración ágil y lapidaria, susurra en todo momento a nuestra protagonista pues, una vez terminada la lectura, reconocemos esa retranca narrativa, impregnada de humor y sentido de autocrítica, que hace que nos asomemos más allá del personaje y queramos seguir y seguir platicando con el autor. 

Montoya Jackson (seudónimo, claro) nació en Alicante (1975), vive en Vigo y trabaja de administrativo en una agencia marítima dedicada a la exportación en contenedores.
 
En 2016 publicó varios relatos en la revista digital "Hablando con Letras". Más tarde se presentó a un concurso de microrrelatos y quedó finalista con Código Fuente.
 
Últimos días de maternidad es su primera novela, autopublicada a través de Amazon.

miércoles, 4 de octubre de 2017

RESEÑA (by MH) ::: BLANCANIEVES - Jacob y Wilhelm Grimm



 
Título original: Sneewitchen
Autores: Jacob y Wilhelm Grimm 
Editorial: Nórdica
Traducción: Isabel Hernández
Páginas: 64
Fecha de publicación original: 1857
Fecha esta edición (3ª): mayo 2015
Encuadernación: rústica con sobrecubierta
Precio: 13,95 euros 
Ilustración de cubierta e interiores: Iban Barrenetxea







En 1812 Jacob Wilhelm Grimm publicaron en la ciudad alemana de Kassel un volumen que reunía los conocidos cuentos populares.

Ahora oímos un rumor que se acerca: «aihó, aihó...». ¿Os suena? Pues sí, son los enanitos de Blancanieves. Con la nueva traducción, de Isabel Hernández, y el impresionante trabajo gráfico de Iban Barrenetxea es la edición perfecta para redescubrir este relato clásico y es nuestro homenaje a los Grimm en este aniversario.


200 aniversario de la publicación de los cuentos de los hermanos Grimm

Pero qué cosa más requetebonica de edición... así, desde el alma os lo digo. Estoy muy inlof.

Y proclamada una vez más mi superficialidad, prosigo :)

Que a todo esto, qué difícil es reseñar un cuento universal como este, ¿no? Que lo conoce todo el mundo, que no llega a las 30 páginas de letra bien grande y que quien más y quien menos sabe de lo que trata... o eso creemos, porque realmente hasta que no leemos el cuento, no somos conscientes de las muchas tergiversaciones que ha sufrido la historia a lo largo del tiempo, tergiversaciones que sufrieron la estocada final con la versión de Disney y que, para bien o para mal, hay que reconocer que es la que tenemos todo el mundo en la cabeza.

Vamos pues con los hechos que no han sufrido los daños del tiempo y se han mantenido intactos, y luego nos ponemos con los que sí han sido alterados. Por cierto, que en un cuento tan breve-brevísimo es difícil no hacer alusión a cosas concretas, pero es tan archiconocido que espero que no os importe.

Tenemos el castillo, y tenemos la malvada madrastra que habla con su espejito, espejito, que no se calla una y dice siempre la verdad. Tenemos al cazador encargado de quitarle la vida a nuestra protagonista y que le perdona la vida abandonándola en el bosque. Tenemos la casita de los enanitos, a los propios enanitos, y tenemos la manzana envenenada de la madrastra. Tenemos hasta al príncipe. 

Que entonces diréis, "pues entonces lo tenemos todo, ¿no?". Pues no. Porque Disney cogió todo eso y lo rebozó en azúcar glass hasta convertirlo en lo que conocemos hoy en día... y en el cuento de los Grimm, lo que es azúcar, poquito.

Con la madrastra y el espejito vamos bien, pero el príncipe del que se enamora Blancanieves ni se intuye. Cuando llegamos al bosque no hay pajaritos ni animalitos ni canciones. La pobre Blancanieves (bastante tontorrona y desobediente, por cierto... ¿no te han dicho tropecientas veces que no abras la puerta ni hables con nadie?) se muere y resucita en no sé cuántas ocasiones antes de la refinitiva. Los enanitos la adoran mucho pero bastante tienen con irse a trabajar a la mina; nada de bromitas ni cancioncitas, lo que les interesa es que Blancanieves les limpie la casa y les haga la comida. Chimpún. Y para quien le moleste el instalove, Blancanieves debió ser el primer ejemplo de la historia de la literatura. Y además macabrillo. El príncipe de la historia no solo se enamora nada más ver a Blancanieves, sino que encima ya está muerta la primera vez que la ve (¡y la quiere más que a nada en el mundo! Lo dice varias veces. Raruno, oye). Afortunadamente lo del beso de amor es también cosa de Disney, y la forma de despertar a Blancanieves es más práctica y coherente en el cuento. Y el final de la madrastra es quizás donde más patente queda la época real a la que pertenece el cuento. Cruel y nada fortuito. Pero claro, teniendo en cuenta que es un poco caníbal, ella se lo ha buscado.

Mucho he dicho ya, lo dejamos así. Digamos que el cuento de los Grimm y la peli de Disney son lo mismo pero contado de una manera totalmente diferente. Para elegir tu favorita, ya depende de si te gusta más la sal o el azúcar (yo soy de sal, always).

De sobra es conocido que los hermanos Grimm recorrieron su país, Alemania, durante años, y que sus cuentos nacen de la cultura, folclore y leyendas que fueron recopilando durante esos viajes. Pues recabando info sobre la publicación original del cuento, me apareció un enlace a un blog (aquí), donde se explican varias cosas que me han parecido super interesantes. A quien le interese mucho conocer el origen de  este cuento, le invito a leer la entrada completa, pero para quien prefiera un resumen, allá voy.

Lo que más llamó mi atención es que, según el presidente de la sociedad europea de cuentos, Heinrich Dickerhoff, la historia original, publicada en 1812 y llamada La pequeña Blancanieves, tenía una malvada muy distinta. No era la madrastra envidiosa, sino la propia madre biológica de Blancanieves quien tenía envidia de su hija y mandaba matarla, para finalmente asesinarla ella misma. Pero como la sociedad del XIX consideraba muy poco aceptable que una madre se comportase así, los Grimm reescribieron el cuento, mataron a la madre y finalmente llegó hasta nuestros días, en la versión publicada en 1857, la consabida madrastra en el rol de villana.

La otra cosa digna de mención es que, según algunos historiadores, el personaje de Blancanieves surge de una persona real, y además hay varias candidatas. Unos dicen que está inspirada en Maria Sophia Margeretha Catharina von Erthal, que vivía en una región próxima al hogar de los Grimm; coinciden muchas cosas de su propia historia con el cuento, como la madrastra, el espejo parlante, el castillo e incluso ciertas características de las zonas de los alrededores... y no solo eso: también solía jugar con niños mineros, envejecidos prematuramente, que llevaban gorras y capuchas de colores chillones. Otros sin embargo afirman que la modelo para este personaje es de una época muy anterior: la condesa Margarethe von Waldeck, supuesta amante de Felipe II mientras este pasó una larga temporada en Flandes y Alemania, y que fue asesinada con veneno por los cortesanos españoles al no ver con buenos ojos el romance... y vuelven a surgir los "enanitos": esta condesa jugaba desde pequeña con siete niños desnutridos y de rostro envejecido que trabajaban en las minas de su propia familia, y que también solían vestir con ropa de colores chillones. Y luego están los que dicen que la fuente no es ninguna en concreto, sino todas a la vez, y una mezcolanza de toda la información que los hermanos fueron recopilando en sus viajes (que yo para mí que es la auténtica).

Poco más se puede decir de un cuento que ya sea por Disney (distorsionado), o por los Grimm (el verdadero de verdad de la buena), ya conocemos todos. Así que, como diría Paco Umbral si hubiese sido tan tonti como yo con las ediciones ilustradas, yo aquí he venido a hablar de la edición :)

Mi intención es comprarme algún día los cuentos completos de los hermanos Grimm (hay una edición fantástica de la editorial Taschen), pero eso no impide que cada vez que me topo con una edición bonita, intente hacerme con ella... y la edición de Nórdica, con motivo del 200 aniversario de la publicación de los cuentos de los hermanos Grimm, es un caramelo para quienes nos gustan las ediciones ilustradas. Y es que el trabajo de Iban Barrenetxea es de quitarse el sombrero. Sus ilustraciones son bonitas, preciosas y perfectas para este cuento (al que le pega mucho más este tipo de imagen angulosa y de tonos tierra que las formas redondas y llenas de colorines). Maravillosas no... lo siguiente. Os pongo algunas fotillos, pero si queréis ver de verdad su trabajo en esta edición, por ahí arriba os dejo (como siempre que encuentro alguno), el booktrailer que la editorial comparte en su página web. Son ya varios los libros que tengo ilustrados por él, y de verdad que absolutamente todos son joyitas. 

Resumiendo, que merece la pena tenerlo en la estantería, y como regalo es una cucada xD.




Jacob y Wilhelm Grimm (Hanau, Alemania, 1785-1863 / 1786-1859). Filólogos de formación y estudiosos del folclore. Fueron profesores universitarios en Kassel, en Gotinga y en la Universidad Humboldt de Berlín.
 
Recorrieron su país hablando con los campesinos, con las vendedoras de los mercados, con los leñadores y recogiendo historias de los lugareños, además de estudiar la lengua y el antiguo folclore de la región.

Fruto de este trabajo son sus cuentos, entre los que destacan Hansel y Gretel, Blancanieves, etc., que recopilaron con el título de Cuentos de hadas de los hermanos Grimm.